Cuando los hijos se van de casa
Es ley de vida: un día los hijos se independizan y dejan el hogar familiar. Los padres que han dedicado todas sus energías a su cuidado son más proclives a padecer el síndrome del nido vacío, un problema que se puede prevenir y superar. Los sentimientos de soledad, tristeza y vacío que origina no duran para siempre si se siguen los pasos adecuados.
Este sentimiento de malestar y soledad nace en los padres cuando uno o más hijos se van de casa, ya sea para ir a estudiar a la universidad o para emanciparse. Afecta a quienes tienen hijos u otras personas a su cargo pero, sobre todo, a madres. Las personas que lo padecen suelen ser dependientes, han dedicado toda su vida a los hijos, se ven a sí mismas sin ningún objetivo, obligación o utilidad una vez que los hijos abandonan el hogar; tienen pocas aficiones y, por norma general, no trabajan fuera de casa.
Los sentimientos que afloran son varios: se sienten solos, tristes, inútiles, angustiados y con cierto nivel de ansiedad. Pueden, incluso, padecer trastornos del sueño, como insomnio o frecuentes despertares nocturnos. Su autoestima se puede ver afectada y, en algunos casos, desarrollan síntomas asociados a la depresión, como la fatiga o la falta de concentración. Aunque las principales señales son psicológicas, también pueden experimentar dolores de estómago, dificultades en la digestión o dolores de espalda.
Afecta más cuanto mayor es la sensación de soledad, lo que implica que la permanencia de un hijo o más en el hogar familiar puede aliviar un tanto los síntomas. No obstante, estos no son más acusados si se van más hijos, o menos si se queda alguno en casa, sino que depende del vínculo y dedicación que los padres hayan tenido con cada uno de ellos. Puede que esos lazos y entrega hayan sido muy estrechos con sólo uno de ellos. En ese caso, aunque quede uno o más hijos en casa, la persona puede padecer los mismos síntomas si el que se va es el que se había protegido más. En cambio, los que han sido más independientes durante años, no dejan tras de sí tantos síntomas del síndrome.
¿Se puede evitar el dolor que genera la ausencia de los hijos? Es aconsejable que los padres se preparen para la nueva etapa mientras los hijos aún vivan en el hogar familiar. Esta preparación consiste en ampliar su red social o número de personas que uno tiene a su alrededor, así como la calidad de sus relaciones. También aumentar el número de actividades de ocio y aficiones contribuye a prevenir el síndrome.
Por tanto, son varias las medidas que conviene tomar: ocupar el tiempo que antes se dedicaba a los hijos en actividades de ocio y tiempo libre que resulten agradables; reavivar la vida de pareja y aprovechar esa soledad para recuperar la intimidad y el diálogo que quizás no se podía tener cuando los hijos estaban aún en casa; transformar esta situación en una oportunidad para hacer cosas que no se habían podido hacer; y sobre todo, aceptar la nueva situación, tomando una clara conciencia de que la relación con los hijos cambia, no termina.
Fernando Bermejo
Instituto de Psicología PSICOMED – Tus psicólogos en Collado Villalba
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Gracias por este valioso articulo. Aunque todavia mis hijos estan con nosotros en casa, se que un dia tendran que irse. Muchas gracias por los consejos.
Comentario por Abraham Martinez — Abril 12, 2012 @ 4:53 pm
Hola. Antes de todo, gracias por este espacio. Realmente nos ayuda a muchas personas. Mi esposa y yo precisamente estamos pasando por esta situación, ya que nuestra hija de 17 se nos fue de casa de una manera inexplicable. El mismo dia de su graduación, casi después de su ceremonia. Aunque ese día no se fue porque le pedimos que no lo hiciera, 2 días después lo hizo. Consideramos que hemos hecho y dado lo mejor a nuestros hijos equitativamente, y ella nos ha dejado muy heridos. Yo tengo mucho coraje y espero no llegar a odiarla, mi esposa esta destrozada y trata de ser fuerte, pero temo que le pueda afectar su salud. Nos hemos quedado sin palabras pues creo definitivamente no nos merecíamos esto. Somos concientes que todos nuestros hijos tendrán que ir a determinados lugares, dependiendo de la situación y compromisos que adquieran. Si tuviera más literatura que nos ayude se lo agradeceríamos.
Comentario por Elfido Cano — Mayo 24, 2012 @ 6:50 pm
Tengo dos hijas, la mayor de 33 años y la segunda de 24. La mayor se casó y me dio un nieto al cual amo con todo mi corazón, pero un dia decidió moverse para NY. Yo vivo en Atlanta, Georgia, con el esposo y mi nieto. Mi segunda hija, se quedó conmigo pero también se mudó aquí en Atlanta. Tiene su departamento, viene los fines de semana, por lo menos le veo un dia a la semana. Siento un vacío tan grande pero más que eso un sentimiento de culpa por mis errores cometidos. Hubiera querido darles una mejor vida, yo me separé del papá y pienso cuánto sufrieron, y de pronto me llena la tristeza y dolor muy grande, un amor tan profundo. Los estraño tanto, se que es parte de la vida. Ellas son independientes, la mayor tiene negocios y la pequeña es profecional; trabajan son solventes. Desde que mi hija mayor se mudó para NY yo me puse a viajar cada tres meses y ahora estoy pagando económicamente y tengo que aguantarme para no irme corriendo a verlos, especialmente a mi nieto.
Muchas veces he pensado en mudarme pero mi otra hija esta aquí y me siento muy mal porque quiero esta junto a ellos. Al mudarme tendría que depender de ellos y no me veo en esa posición pero tampoco puedo resignarme. Quisiera ser feliz, estoy sola sin ninguna pareja, y no me llama la atencion en ninguna relación, tal vez por las relaciones anteriores, porque me desilusioné en volver a tener una relación en la que uno pueda encontrar la persona con la cual uno pueda compartir. Pienso que ese también es un factor que me hace extrañar más a mis hijos. Si por lo menos ellos entendieran que las mamás somos felices con cosas tan pequeñas que a los hijos no les cuesta nada. Una llamada, cómo estás mami, mami te quiero mucho, algo parecido… Pienso que es un patrón, necesito aprender a vivir con ese amor y dolor a la vez y bendecirles cada momento de mi vida para que todo les vaya bien y sean felices. Disculpenme pero me siento triste.
Fanny
Comentario por fanny — Junio 2, 2012 @ 8:32 am
Mi caso es parecido al de Fany. Tengo dos hijas, una de 19 y la otra de 10. Soy madre separada, solo cuento con el padre en la parte económica ya q vive en otro pais. Mi hija la mayor un día me dice q se va a ir de casa que porque no quiere volver a la universidad donde habia terminado el tercer semestre de administracion de empresas y porque se había gastado un dinero de su padre q le habia confiado a ella. Entonces no quería darle la cara al papa ni depender más de el por verguenza. Por eso se tenia q independizar y aprender a vivir sola. Se fue para otra ciudad donde dice estar trabajando y viviendo en un aparta estudio q le ayuda a pagar un amigo q tenía allá. Esto me tiene muy preocupada pues la verdad no confío en sus palabras. Se q me mintió muchas veces y no se en q situacion está o enredada. Con quien hablamos casi a diario siempre me dice q está bien y yo aquí preocupada sin saber q hacer. De eso ya hace 20 días y me dice q ella ya no vuelve a casa por los errores q cometió y q además ya es mayor de edad. Se imaginarán como me puedo sentir y yo con la esperanza cada día de q regresara. Con respecto a su padre no lo llama ni le contesta el teléfono por no darle la cara. Él está destrozado, en resumidas cuentas no le importa el dolor de su familia y la tristeza de su familia.
Comentario por nena — Agosto 8, 2012 @ 3:56 am
Pues yo soy divorciada, hice un cambio de residencia con mi niña de ocho años, con la sola idea de construir una mejor vida a la que tuvimos viviendo junto con mi esposo y papá de mi hija. Ahora ya tiene 21 años, y yo la necesito más que nunca, porque estoy viviendo una pequeña crisis en mi vida. Ella me dijo que quiere ser independiente, cosa que me alegró mucho, y le ofrecí ayuda para ella poder hacerlo. Pero lo que nunca me esperaba, es que su decisión fue irse a vivir a la casa de su novio, un chico que depende totalmente de sus padres. Y se fue, no hubo manera de ponerle conciencia a su decisión… SOLO DESEO QUE ESTA EXPERIENCIA LA HAGA CRECER EN SERIO, y que no se trunque la vida sin haberla vivido plenamente.
Comentario por Patricia Razo — Agosto 18, 2012 @ 1:43 am
Mi hijo único viajo recientemente a un país de la región a terminar su carrera universitaria, tiene 23 años y me siento devastada, con un enorme vacío en mi corazón, lloro con frecuencia ya que nada ni nadie puede llenar ese vacío, aunque sé que él está en un país más seguro que el nuestro, no hay forma de consolarme. Estos consejos son muy útiles ya que comparto mi experiencia con otras madres y padres que han pasado lo mismo. Gracias a todos.
Comentario por Marta Alvarado — Enero 2, 2013 @ 4:28 am
Ummm, mi hijo se va el viernes a Brazil. Tiene 16 años y no se como lo voy a tomar. Se que me va a doler mucho separame, ya que lo más que lo hemos hecho ha sido una semana, pero toca dejarlos volar. Se lo encomendaré a Dios para que lo cuide y lo guíe.
Comentario por Estrella — Enero 16, 2013 @ 6:30 pm
Hola. Tengo cuatro hijos, tres varones y una hembra. El mayor se mudó con una pareja mayor que él y ahora se separaron. Él tiene su cabeza trastornada como resultado de esa relación. Ahora tengo los otros dos varones que se quieren mudar juntos o separados, aún no lo han decidido pero quieren tener su propio sitio. Esto me está preocupando, y aunque se que algún día tendría que llegar siempre imagine que lo harían cuando se casaran, pero no así, solos. Ellos tienen 32 y 30 años de edad, y aunque se que no son jovencitos me duele y me estresa la idea, y ahora ya está muy cerca que lo hagan. En definitiva, nunca nos acostubraremos a que hijos se marchen de nuestro lado. Lamentablente, mi hija aún no dijo nada al respecto.
Comentario por mm — Febrero 14, 2013 @ 6:48 am
Hola a todos, me gustaria aportar una experiencia con mi hija de 24 años…
Mi hija (nuestra, de mi esposa y mia) se fué de casa imprevistamente, segun ella, porque encontró el amor de su vida, del cual sabemos que es un ex drogadicto, y músico cantante de rock, medianamente conocido en su medio. Nuestra preocupacion y duda es que no sea un EX, si no: un actual DROGADICTO. Cortó la relación con nosotros porque discutimos y no le aprobamos que tenga esa persona al lado y menos conviviendo juntos en un departamento que él alquila, la llamamos repetidas veces a toda hora y está siempre durmiendo, o con voz cansada, ahora ya ni atiende nuestros llamados y está cortando de mala forma sus relaciones, ya sean familiares como de amistades, mi esposa se está enfermando de los nervios, hasta sufrió una caida, se fracturó un brazo, la operamos y ella ni preguntó como salió la operación..! estamos desesperados, tristes, angustiados y sin saber como actuar…. Su novio, ese sujeto al cual no aprobamos, creemos que la metió y la está metiendo en drogas y no inofensivas..! Tememos por su salud, está 6 0 7 kg. abajo de su peso…. Cambió su forma de expresarse, es mas burdo su léxico, histérica, pasa de la risa estridente al llanto con facilidad… Ayuda, pedimos ayuda… ¿Cómo recuperar a nuestra hija? ¿Cómo sanarla si está enferma como creemos?… Agradeceriamos un comentario al respecto y q nos cuenten alguna experiencia parecida, si alguien la tuvo…. Cordiales saludos y gracias a todos desde ya..!
Comentario por Adrian Omori Zavala — Abril 13, 2013 @ 3:24 am